¿Cómo utilizar el combustible correcto para nuestro auto?

Para comenzar a entender de qué va el post, vamos a hacer un resumen: el factor económico debe tenerse en cuenta a la hora de cargar combustible en nuestro querido auto. La nafta que cargaremos ¿es la correcta? ¿Dañará el motor? ¿Estoy pagando de más para no obtener ninguna mejora?

Sí, estos detalles que se basan en cuidar el bolsillo tienen explicaciones técnicas que trataremos de detallar a continuación.

Primero lo básico. El índice de octanos. Un término popularmente conocido, pero que tiene su explicación química (mi zona de confort).

En los comienzos de la producción de combustibles, se consideraba que el isooctano (alcano ramificado, fórmula C8H18) era el compuesto con mayor cualidad antidetonante. Con esto en mente, pasamos a explicar qué implica esta cualidad: cualquier combustible en contacto con el comburente (oxígeno) soportará cierta presión (compresión del pistón) límite. Superada dicha presión límite, el combustible detonará o se inflamará (autoignición). Por otro lado, se consideraba que el n-heptano (alcano de cadena simple, fórmula C7H16) poseía muy baja cualidad antidetonante.
Entonces, para determinar el índice de octanos tomamos un combustible y vemos qué tanto lo podemos comprimir sin que detone, y qué tanta energía libera al entrar en contacto con la chispa (obviamente en otro ensayo en el cual no se supere el punto de autodetonación). Una vez obtenidos los datos del combustible, los comparamos con distintas mezclas de isooctano (al cual se le da un valor 100) y n-heptano (al cual se le da un valor 0). Por ejemplo, una nafta súper (de las buenas, no de las de YPF), con un índice de octanos de 95, tiene el mismo comportamiento que una mezcla 95% isooctano y 5% heptano.

Bien, ya sabemos cómo se determina el índice de octanos. Ahora… ¿Cómo afecta esto a nuestro motor?

Vamos a considerar la primera situación: tenemos un motor regular, es decir, que funciona con nafta súper (índice de octanos 95). Vamos a cargar y vemos que no tenemos mucha plata, por lo que decidimos ponerle nafta común (digamos, un índice de octanos de 87). Bien, salimos de la estación y ocurre lo que seguramente varios hemos experimentado… El motor “petardea”. Esto ocurre justamente por lo antes explicado. Nuestro motor está diseñado para que los pistones compriman más allá de la presión de autodetonación de la nafta común. Por lo tanto, cada vez que el pistón baja, la nafta detona sola, sin la chispa, causando que los pistones se vean empujados hacia abajo “antes de tiempo”. (También existe una diferencia entre detonación de deflagración, pero no viene al caso para esta explicación, más allá de comentar que la deflagración es más “suave y eficaz” para nuestro motor que la autodetonación). No sólo ocurre que la intensidad de la detonación es inestable y despareja (imaginen que en lugar de encenderse un pequeño volumen, se debe encender un volumen bastante mayor), sino que encima la mayor parte de la energía de combustión se pierde en calentar y hacer detonar el resto de la mezcla, en lugar de convertirse en energía mecánica… Esto resulta en una pérdida de potencia. Bien, esta autodetonación ocurre cuando el motor aún no está preparado para que ocurra. El pistón está ejerciendo una fuerza de compresión mientras la detonación lo empuja hacia el otro lado. Ninguna parte del motor espera que ocurra la detonación. Ok. El motor se puede romper. Entonces NO HAY QUE CARGAR UNA NAFTA DE MENOR CALIDAD A LA RECOMENDADA: viejo dicho, LO BARATO SALE CARO.

Veamos la segunda opción: Tenemos ganas de aumentar el rendimiento de nuestro autito, así que en lugar de cargar nafta súper, nos damos el lujo de cargar nafta Premium (índice de octanos 98). Perfecto. Cargamos y… no vemos una gran mejora. Pero ¿Por qué? Si pusimos una nafta de mejor calidad, ¿cierto? La respuesta es, nuevamente, el diseño del motor. El pistón comprime hasta cierto punto, un punto que, obviamente, es el límite de la nafta de 95 octanos. Es decir, con la nafta Premium podríamos comprimir aún más. Pero el motor no lo sabe, y no lo hará.

Dicho de otra forma, con la linda nafta Premium de 98 octanos podemos presionar más, y obtener así mayor potencia sin que autodetone. Perfecto. Pero si tu motor utiliza nafta Súper, no va a notar la diferencia, no va a comprimir más, y la nafta no utilizará o no aportará toda la energía que tiene. Estaremos gastando más dinero, desperdiciando energía del combustible y aportando NADA al motor, al auto y a nosotros (aunque aportaremos más a la empresa).
Se suele decir que conviene colocar naftas de mayor calidad para que el motor se limpie. Ok. Eso no ocurre con la nafta Premium. Puede ser que con la Podium se obtengan ciertos beneficios, pero no por el índice de octanos sino por los aditivos que limpian, desengrasan, evitan depósitos en la cámara de detonación, etc. Se seguirá con lo mismo, desperdiciando energía del combustible. Aunque tal vez convenga de vez en cuando, eso ya dependerá de cómo quieran manejar su economía. Si sos un fanático de la limpieza, deberías usar un limpia inyectores cada 6 meses o cada vez que vas y volvés de viaje.

Si tienen un gasolero, la diferencia entre gasoil y gasoil Premium si es interesante, pero se podría analizar en un futuro.

A todo esto, los motores de combustión interna son una de las máquinas menos eficientes creadas por el hombre, así que si tienen la posibilidad de utilizar otro tipo de motor, como eléctricos o de GNC y GLP, deberían averiguar su conveniencia y experimentar un poco.

Comentarios vía Facebook

Dejame un comentario.