La gran batalla por la libertad

Un día, un vagabundo y otro de sus secuaces atacaron a pedradas mi casa. Mi familia estaba muy asustada y mi hija se puso a llorar. Entonces tomé mi rifle y les disparé. Herí a uno pero escaparon. Mis vecinos me dijeron que si los provocaba, iban a atacarme pero…Yo no provoqué nada! Esos vagabundos eran peligrosos para la libertad y seguridad de toda la cuadra y de la ciudad! Era mi deber disparar a matar, aunque fallara, debía intentarlo por el bien de la comunidad.

Gatito Libertador
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