La paradoja de Pinocho
CUIDADO: Este post puede hacerte pensar
Las paradojas son una idea rara, opuesta a lo que se considera verdadero o a la opinión general. En otras palabras, es una proposición en apariencia verdadera que conlleva a una contradicción lógica o a una situación que infringe el sentido común. En retórica, es una figura de pensamiento que consiste en emplear expresiones o frases que envuelven contradicción. (Wikipedia me salvó de nuevo…)

Pinocho está aburrido y dice: “Ahora mi naríz crecerá!” pero su naríz no crece. Esto sería ilógico porque Pinocho acaba de decir una mentira, dijo que su naríz crecería pero la misma no creció. Pero si fuera mentira, su naríz debería crecer…entonces estaría diciendo la verdad! En otras palabras, su naríz va a crecer mientras diga la verdad (?).
Una de las paradojas mas conocidas e involucra a la religión y dice que si Dios podría crear una piedra tan grande y pesada que ni Él pudiera levantar. Paradoja: Si Él no puede levantarla, no es TAN divino y poderoso pero si la levanta, no es tan poderoso para crear una piedra que ni Él levante.
Otro ejemplo de paradoja es el de un amigo mío que toca la guitarra y me dice que cambiar las “cuerdas” lo vuelve loco…(?)
Son ejemplos claros de la vida cotidiana en donde muchos debemos autocontradecirnos o infringir un valor para cumplir la ley…por ejemplo.
Cual es mi punto?
Hace poco una jueza fué cuestionada por haber hecho caso omiso a la ley para hacerla cumplir. La jueza se negó a casar a una pareja homosexual porque iba en contra de sus convicciones religiosas. La jueza se negó a hacer cumplir una ley por cumplir con su papel de jueza. Los jueces tienen la facultad de basar dictamen o sentencia según su criterio.
Donde está la paradoja?
Bueno, es un tanto subliminal aunque la paradoja no es la decisión de la Jueza de Paz. La paradoja misma se puede encontrar en los agravios que se provocaron a la magistrada por parte de la comunidad homosexual, la cual se manifestó intolerante ante la actitud de la representante de la ley e incluso un delegado de la comunidad homosexual Argentina llegó a proponer la idea de JUICIO POLITICO porque la jueza “fascista” había ejercido su derecho a emitir un fallo basándose en su derecho al culto. He aquí la paradoja; intentar procesar a una persona y solicitar su destitución por recurrir a sus convicciones religiosas es una falta al artículo 14 de nuestra vapuleada Constitución Nacional.
Artículo 14 de la Constitución Nacional Argentina
Todos los habitantes de la Nación gozan de los siguientes derechos conforme a las leyes que reglamentan su ejercicio; a saber: de trabajar y ejercer toda industria lícita; de navegar y comerciar; de peticionar a las autoridades; de entrar, permanecer, transitar y salir del territorio argentino; de publicar sus ideas por la prensa sin censura previa; de usar y disponer de su propiedad; de asociarse con fines útiles; de profesar libremente su culto; de enseñar y aprender.Es decir, que se consagra la libertad de cultos en forma expresa y en forma implícita la libertad de conciencia que es indispensable y prioritaria para ejercer la anterior.
Aquellos que rogaban a gritos que se respete su derecho a existir, hoy son los que ruegan a gritos que se extermine con la ley o incluso con la violencia a quienes se oponen a ellos.
Un grupo que rezaba en la plaza por preservar el matrimonio entre hombres y mujer fue increpado por partidarios del casamiento gay, que entonaban consignas contra la Iglesia católica y la ligaban con la dictadura.
Fuente: El Litoral
Si sos “abierto de mente”…Pensalo.

No estaría de acuerdo con tus ideales nazis, pero sos libre de tenerlos en mi vecindario y en donde quieras, mientras no discrimines y/o afectes negativamente de otras maneras al resto de la sociedad.
Mismo caso con los homosexuales; son ciudadanos libres y no molestan a nadie. Un juez no tiene derecho ni argumento alguno para negarles derechos; que vos defiendas a este juez diciendo que “está cumpliendo con su deber como juez” al ignorar una ley mientras invoca una que no tiene jurisdicción alguna (libertad de culto implica un culto personal, no uno que se interponga en el deber cívico) es, francamente, una muestra de ignorancia legal bastante grande.